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Hecho por Manos Mayas

ANÉCDOTAS Y REFLEXIONES

Miguel Borge Martín


Hecho por Manos Mayas fue un programa concebido por mi esposa Rosalía, desde los tiempos de mi campaña a Gobernador. /Con este programa y con los demás programas que manejaba el DIF estatal, creo que fui adquiriendo mayor sensibilidad social. /El DIF tocaba las fibras sensibles de quienes, por alguna razón, se le acercaban para recibir las atenciones que el DIF les proporcionaba. /Por eso dije alguna vez, “si no existiera el DIF habría que crearlo”.

En las comunidades rurales mayas, mientras yo estaba en el templete y se desarrollaba el evento político de mi campaña a Gobernador, Rosalía estaba abajo platicando con las mujeres de origen maya de todas las edades. /Eso me llamó mucho la atención y en algún momento, terminada la jornada del día, platicando con ella, le pregunté qué estaba haciendo. /Ella me dijo que las mujeres mayas tenían habilidades increíbles para hacer bordados y que quería que eso se aprovechara con un doble propósito: Por un lado, preservar y dignificar los vestidos (huipiles) que usaban las mujeres mayas desde niñas, conservando esa tradición; y por el otro, darle proyección comercial al trabajo del bordado que hacían, para mejorar el ingreso de sus familias.

Los dos eran objetivos muy loables que yo sabía que Rosalía ya no dejaría de promover. Visitamos juntos en Chetumal el banco al que las bordadoras llevaban sus trabajos, y daba pena y vergüenza saber cuánto les “pagaban” para tirar su trabajo como basura en una bodega. /En el banco ni lo valoraban culturalmente, ni tenían idea o no les importaba saber cuál era el esfuerzo que las bordadoras habían realizado para que les regalaran una limosna por su valioso trabajo.

Seguía corriendo la campaña y observaba desde el templete que, en los mítines de la zona rural maya, Rosalía repartía entre las mujeres de todas las edades, hilos para bordar de diferentes colores y grosores, así como paños de tela color blanco, más o menos tamaño carta. /Después, platicando con ella, me enteré de que con esos paños Rosalía iba a formar un directorio-muestra de los bordados que hacían las mujeres mayas bordadoras de diferentes comunidades del estado. /Quedé gratamente sorprendido con eso que ella hacía, porque de esa manera se iban a poder combinar habilidades y texturas de las bordadoras para confeccionar y acompañar diferentes diseños de ropa. /Al final, cada comunidad maya tenía su directorio de bordadoras y el directorio estatal de bordadoras ocupaba muchos volúmenes.

Con todo el acervo de información que se había creado, y con mucha claridad en los fines que se perseguían, Rosalía impulsó el nacimiento del Programa “Hecho por Manos Mayas”, tutelado por el DIF Quintana Roo, con el propósito de rescatar la

manifestación cultural de los bordados de la mujer maya quintanarroense, preservar y fomentar sus valores, y ofrecer ingresos a la economía familiar.

Poco a poco el programa fue creciendo, hasta llegar a establecer y consolidar en 6 años 15 centros de bordado y costura en los que participaban, en forma organizada, más de 200 mujeres. /Asimismo, el Programa llegó a establecer talleres de costura y bordado en Tihosuco, Yaxley, San José II y la cabecera municipal de Felipe Carrillo Puerto; Santa Gertrudis, La Presumida, San Felipe, Dziuché y la cabecera municipal de José Ma. Morelos; San Martiniano y San Francisco del municipio de Lázaro Cárdenas; y Nicolás Bravo, Carlos A. Madrazo, Limones y Chetumal del municipio de Othón P. Blanco.

El programa “Hecho por Manos Mayas” comienza sus actividades en 1988, como una organización donde las mujeres mayas aprenden a manejar máquinas industriales eléctricas y a estilizar sus creaciones, inventando nuevos diseños de bordados que serían adaptados en prendas de confección modernas: una combinación de lo pasado con lo moderno. /Los primeros diseños de ropa del Programa “Hecho por Manos Mayas”, se hicieron a seis meses de haber iniciado el Programa, con la colaboración de señoras voluntarias de Chetumal, que utilizaron los bordados mayas para confeccionar vestidos que se exhibieron en desfiles de modas en las ciudades de Chetumal, Cancún, Cozumel y Felipe Carrillo Puerto.

A un año de haber iniciado sus actividades, “Hecho por Manos Mayas” presentó una colección de 60 nuevos diseños en un evento de moda llamado Avances Primavera-Verano 1989” en la Ciudad de México, y en 1990 en el Salón Exhimoda de la ciudad de Guadalajara.

A estas presentaciones siguieron otras que sirvieron para abrir el mercado nacional e internacional, como la participación en el concurso de “Miss Universo 1989” donde se dio a conocer al mundo la tradición de los bordados mayas en los vestidos que portaron las concursantes.

En la medida en que el Programa fue avanzando, los diseños de ropa se diversificaron con la participación de modistos profesionales.

La marca “Hecho por Manos Mayas” se convirtió en una marca registrada para garantizar la autenticidad de las artesanías y proteger los derechos de las bordadoras, y poco a poco se proyectó a nivel nacional e internacional, mediante la participación del Programa en desfiles de modas, exposiciones, convenciones, bazares y ferias, gracias a lo cual se llegaron a colocar pedidos en Tamaulipas, Jalisco, Nuevo León, Puebla y el que fuera Distrito Federal, hoy CDMX. /A nivel de tiendas se hicieron entregas de producto a la cadena de almacenes Liverpool en la CDMX, la boutique “Emil” de Acapulco y “El Corte Inglés” de Madrid, España. /La expansión comercial del Programa estaba asegurada.

A lo largo de todo lo que les estoy platicando, Rosalía tuvo la idea de que cada comunidad, por sí misma y en la forma que lo decidiera, seleccionara a la bordadora que sería llamada la “Reina del Huipil”. Muchas comunidades lo hicieron y las Reinas del Huipil participaban en exhibiciones que se hacían en las cabeceras municipales, a las que Rosalía asistía. /Un buen día me dijo que quería organizar un desfile de todas las Reinas del Huipil y que la gran mayoría no conocía el mar. /Entonces le dije que el lugar podía ser Cancún y que moveríamos los autobuses que se necesitaran para trasladarlas, con todos los apoyos necesarios, porque además ahí iban a conocer el mar, nuestro Mar Caribe. /Y en qué lugar se haría el desfile, me preguntó. /En la discoteca “Christine”, que es amplia y cómoda, con buena sonorización, y ahí se les pueden dar pastelitos, refrescos, café y todas las atenciones necesarias.

El Programa “Hecho por Manos Mayas” dejó una huella imborrable entre las bordadoras de las comunidades mayas de Quintana Roo.

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